Un buen filete no depende solo de la calidad de la carne… también de cómo se corta. Y aunque parezca un detalle menor, hacerlo bien marca la diferencia en textura, cocción y sabor.
Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso:
1. Siempre contra la fibra
Este es el truco de oro: corta siempre la carne en dirección contraria a las fibras.
¿Por qué? Porque al hacerlo, acortas esas fibras musculares y consigues un filete mucho más tierno y fácil de masticar.
¿Cómo saber dónde están las fibras? Fíjate en las líneas que recorren la carne: córtalas de forma perpendicular.
2. Usa un cuchillo bien afilado
Un cuchillo desafilado desgarrará la carne en lugar de cortarla.
Lo ideal es usar uno largo y liso (no de sierra), que te permita hacer cortes limpios y sin esfuerzo.
3. Temperatura adecuada antes de cortar
Si la carne está demasiado blanda (recién comprada o a temperatura ambiente), será más difícil cortarla bien.
Un truco es enfriarla ligeramente en la nevera durante 15-20 minutos antes de cortarla. Así estará más firme y el corte será más preciso.
4. Grosor del filete
Todo depende del tipo de carne y el uso que le vayas a dar:
- Para la plancha: 1,5 – 2 cm
- Para empanar: más fino, 0,5 – 1 cm
- Para parrilla: incluso más gruesos, según el punto deseado
5. Corte limpio, sin presionar
Haz el corte de una sola pasada, sin “serrar” ni aplastar la carne. De este modo, evitas que se pierdan jugos y que el filete se deforme.
✅ Consejo final:
Si prefieres ahorrar tiempo, pídenos tus filetes ya cortados como a ti te gustan. En nuestra carnicería cuidamos cada corte con mimo y profesionalidad, para que solo tengas que disfrutarlo.
